Una vista que se queda con uno
Piso de madera, barandas negras y la montaña de frente: limones, pinos y nubes. Ideal para el café de la mañana.
Preparando la finca…
0%Pasá adelante. Deslizá hacia abajo y llegá a la cabaña desde el portón hasta la puerta de la casa.
Deslizá para entrarLa casa de la Finca La Guadalupana: paredes de troncos, ventanales, techo verde, un corredor con mecedoras y una terraza que mira hacia las montañas.
Esta página es su diario. Aquí se guarda cómo se ve hoy, cómo se ve ordenada y hacia dónde puede llegar, espacio por espacio, para ir midiendo el avance.
Tocá un punto para verlo
Pequeños rincones de la cabaña para mirar de cerca.
Piso de madera, barandas negras y la montaña de frente: limones, pinos y nubes. Ideal para el café de la mañana.
Una estufa con leños de brasa bajo una viga de tronco: el rincón más acogedor de la casa.
El rincón para el café de la tarde, con la pared de troncos de fondo.
Tenedores, cuchara, cuchillo y mazo en madera negra, colgados sobre los troncos.
Troncos, puerta blanca, luces colgantes y un panel solar, entre el zacate y los árboles.
Tablillas de madera, marco negro y columnas de piedra: así empieza el recorrido.
Cada zona de la casa con su antes y después. Tocá una para verla.
Bajo el techo verde, un letrero de madera con la Virgen de Guadalupe da la bienvenida a la Finca La Guadalupana. Entre zacate, árboles y la neblina que baja de la montaña está la casa: paredes de troncos, ventanales grandes y un corredor donde las mecedoras esperan la tarde.
Es una casa para llegar, tomarse un café en el corredor, escuchar las campanas de viento y mirar las montañas desde la terraza.
Videos y fotos tal como se ve hoy. Filtrá por lugar y tocá cualquiera para verlo en grande.
Diecisiete espacios de la cabaña, cada uno en tres fotos: como está hoy, limpio y ordenado, y rediseñado con colores que combinan. Elegí el espacio y la pareja, y arrastrá la línea para comparar.